HTTPS protege la conexión con el sitio al que has llegado. No confirma que ese sitio pertenezca a la empresa que esperabas ni que cumpla lo que ofrece. Una tienda fraudulenta también puede utilizar una conexión cifrada.

Lee el dominio antes de leer la oferta

Comprueba la dirección completa y cómo llegaste hasta ella. Un enlace recibido por mensaje puede llevar a un dominio parecido al de una marca conocida. Si tienes dudas, abre una nueva pestaña y busca el acceso oficial por un camino independiente.

Chrome distingue la información sobre la conexión de sus advertencias de sitios peligrosos. Ningún indicador de conexión debería sustituir revisar el destino. Si aparece una advertencia de certificado, no la trates como un trámite que debes saltar para terminar la compra.

Busca información que puedas contrastar

  • Quién opera el comercio y cómo contactar por un canal verificable.
  • Precio total, envío, devoluciones y condiciones antes de pagar.
  • Coherencia entre el dominio, el nombre comercial y el destinatario del pago.
  • Referencias independientes que describan experiencias concretas.

La presión para terminar es una señal para parar

Si el proceso cambia a un pago por otro canal o te pide información que no guarda relación con la compra, revisa de nuevo. Guarda la oferta y las condiciones que hayas leído. Una cuenta atrás o una rebaja excepcional no aportan evidencia sobre quién hay detrás.

Qué hacer si ya introdujiste datos

Actúa según lo compartido. Si reutilizaste una contraseña, cámbiala desde el servicio auténtico y revisa sus sesiones. Si facilitaste un medio de pago y sospechas un fraude, utiliza el canal oficial del proveedor para revisar las medidas disponibles. No vuelvas a la web sospechosa para pedirle que confirme su propia legitimidad.

Fuentes y documentación

Para seguir leyendo