Quick Share permite compartir archivos con dispositivos cercanos compatibles. La comprobación decisiva no es que aparezca un nombre en la lista, sino confirmar que corresponde al equipo al que quieres enviar el contenido.
Prepara ambos dispositivos
Abre el contenido, pulsa Compartir y elige Quick Share. En el receptor, revisa que pueda recibir y mantén disponible la pantalla para aceptar si el flujo lo requiere. Google indica que los ajustes pueden variar por fabricante y que la compatibilidad con Windows depende del equipo y de la aplicación correspondiente.
Si vas a compartir por primera vez, utiliza una foto o documento sin información privada. Elige un momento en el que puedas comprobar los dos extremos en lugar de hacer la transferencia con prisas.
Una secuencia para evitar errores
- Comprueba el nombre del receptor en su propia pantalla.
- Selecciona solo los archivos que quieras enviar.
- Confirma la recepción en el equipo esperado.
- Abre el archivo recibido y revisa nombre, tamaño y contenido.
Si el otro dispositivo no aparece
Acerca los equipos y revisa las indicaciones de Quick Share sobre conexiones y visibilidad. Comprueba que el receptor está en el modo adecuado. No concedas permisos adicionales a una aplicación diferente que promete solucionar el problema sin explicar por qué los necesita.
En una transferencia grande, prueba primero con un archivo pequeño. Si ese llega, habrás separado parte del problema de descubrimiento de otro relacionado con el volumen o la estabilidad del envío.
Después de compartir
Devuelve la visibilidad al ajuste que utilices normalmente si la ampliaste para la prueba. Conserva los originales hasta verificar la copia. Si tu objetivo era crear una copia de seguridad, decide además dónde guardarla a largo plazo: una transferencia puntual al dispositivo de otra persona no constituye un plan de recuperación.
